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En la pradera hay un osario de ovejas
que se separaron del rebaño.
 Planean por el cielo buitres satisfechos.
Demasiada tierra apretada y  yerma.
En anarquía conviven las zarzas
con los escaramujos.
Sólo el sonido del río acompaña al aire.
 

Milagros Morales

Comentarios

Carmen Tomeo ha dicho que…
Tu particular manera de combinar palabras con mensaje, nada tiene que ver con el "osario de ovejas que se separaron del rebaño".
Un saludo.
MiLaGroS ha dicho que…
Vuelve a leer el poema y verás que no sobra el primer verso al contrario es el más importante. No te lo voy a explicar. Los versos tienen que sugerir pero hay cuento algo y todos los versos están muy relaccionados . Abrazo.
Leo ha dicho que…
Siempre los buitres a la espera de echarle el guante a los más débiles.
Gracias querida Milagros, que tengas una tarde preciosa.
Abrazotesssss
Leonor
Juan Risueño ha dicho que…
La vida sigue incluso en los momentos más difíciles.

saludos

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APROVECHO MIS LETRAS.

Aprovecho mis letras para acariciar,
para besar,
para provocar sonrisas:
Como medio para llegar en la distancia. Pero sobre todo,para no alejarme yo
o volverme yerma,
aprovecho mis letras. Milagros Morales.

Duele

Duele que se haga de día 
y ver que durante la noche
has caminado por un estercolero
sin verlo ni notarlo
y estar rodeada de basura
que no sirven para nada .

Montañas de vivencias
desechables, sin reciclaje,
te cortan el paso
sin avance posible.

Duele y te sientes estúpida.

Pero te das cuenta
que no caminas sola ,
muchos otros caminan de vuelta
con el amanecer,
y vas equipada
para dejar atrás
tus despojos.

De vez en cuando.

De ves en cuandolas nubes descienden y sus estratos me atraviesan como puñales; pasan de largo, pero me dejan heridas de ausencias que enfrían la vida. Mi sangre se empantana con el escalofrío del sin deseo; mis ojos vuelven a ver espectros en la añoranza; la brújula se vuelve loca entre maletas incompletas y relojes demasiado impacientes. Me quedo en el andén de una estación apuntalada esperando sin espera. Me olvide tomarme las pastillas de la vida y ya no suenan campanas que me hacían brincar como chotilla moviendo la quietud de la hierba.